Sus primeras papillas de fruta: pera y manzana

Como os dije en la entrada relativa a la revisión de los 5 meses, ya hemos introducido como alimentación complementaria a la lactancia materna las papillas de fruta. En esta primera semana, toca la papilla de pera y manzana. Simplemente, consiste en pelar una pera y una manzana medianitas, quitarles el corazón y triturarlas justo antes de que se la vayamos a dar al bebé, porque si la dejamos mucho rato se va oxidando y va perdiendo propiedades (por ejemplo los antioxidantes, como la vitamina C). De hecho, a medida que la vamos dando, si el bebé es un poco lento como es nuestro caso (porque son las primeras papillas que toma y no controla la técnica de la cuchara) podemos ver cómo se va oscureciendo. La fruta tiene que estar más bien madura. Yo elegí estas dos:

Primera papilla de fruta: pera y manzana

Después les quité el centro y las partes fibrosas, las hice gajos y las pasé por la trituradora:

Pera y manzana pelada para papilla de fruta

Jamás pensé que se obtuviera tanto volumen. Este es el volumen que quedó, más de 250 mL de papilla con las dos piezas de fruta:

Volumen de papilla con 2 piezas de fruta

Y este es el aspecto y la textura de la papilla:

Aspecto y textura de la papilla de fruta pera manzana

Y hala, una vez lista, ¡a comer!

Primera papilla de frutas de nuestro bebé

¿Le gustó la papilla de fruta?

Estas son sus reacciones a sus primeros 3 días tomando papilla de fruta:

  • Día 1. Viernes 8. Oh, qué afortunada soy de que hayas decidido darme papilla de fruta. Dame más. (Se come unos 150 mL, ¡y eso que es su primera vez!).
  • Día 2. Sábado 9. ¿Qué ****** es esto? ¡Está malísimo! (tuerce el gesto, náuseas, náuseas, arcadas). (Se come unos 100 mL, no creo que llegue, y luego teta para compensar).
  • Día 3. Domingo 10. Habrá que comerse esto, parece que se va a convertir en rutina, qué le vamos a hacer. (Cara inexpresiva, come con normalidad y apenas escupe ni le da a la cuchara con la lengua. Es curioso, porque la manzana estaba más verde de la cuenta y nos ha salido la papilla bastante ácida). (Se come seguro más de 150 mL).

Como veis, sus reacciones han sido de lo más variadas, pero se la come bastante bien, ya que mucha gente me ha contado que sus hijos, con la primera papilla de fruta, no tomaron más de 2 o 3 cucharadas y fue imposible meterles más. Ella no, ella abre la boca y va comiendo (bastante cantidad, como veis) como experimentando a ver qué es eso, así que tal vez le vaya a gustar la fruta, o simplemente le guste probar nuevos sabores, o ninguna de las dos cosas. ¡Quién sabe! El caso es que, de momento, la papilla de frutas, al menos la de pera y manzana, parece destinada a formar parte de su alimentación complementaria habitual. La verdad es que me hace ilusión que le guste.

¿Cómo le sienta la alimentación complementaria?

Esto ya es otra cosa. Puesto que hace ya más de 10 días que habíamos empezado con pequeñas cantidades de papilla de cereales sin gluten (por ejemplo 50 de leche con unas cucharadas de cereal) la pediatra nos ha indicado introducirle directamente 150 de papilla de fruta por la mañana y 150 de papilla sin cereales sin gluten por las tardes, y así llevamos desde el viernes. Personalmente creo que es demasiado para su barriguita acostumbrada a digerir únicamente leche materna y algo de cereal, muy poco. Ella siempre ha tenido un tránsito intestinal envidiable, prácticamente lleva un par de meses que hace caca casi todas las mañanas nada más levantarse, salvo excepciones, mientras que desde la introducción de las papillas le ha costado muchísimo más y son unas deposiciones mucho menos líquidas, más compactas y pastosas, que le cuesta más expulsar. No es estreñimiento porque no son bolas duras y secas, pero sí que parece como si estuviese estreñida porque aprieta muchísimo rato, remuga, grita o llora a veces, se pone roja… Ayer por la tarde le costó tanto que yo estuve a punto de plantarme y decir, “ya no le doy ni una papilla más”. Pero claro, ahora… ¿a qué le achacamos el problema? ¿A la papilla de fruta o a la papilla de cereales? 

En fin, veremos si es una cuestión de que su organismo necesita adaptarse a los nuevos alimentos sólidos o es que le sienta mal de verdad, o que ha sido un cambio demasiado repentino (la obsesión de la pediatra por que engorde creo que ha hecho que le introduzca demasiada alimentación complementaria de golpe) y hay que reducir las cantidades hasta que se vaya adaptando progresivamente.

En breve os contaré también con más detalle cómo empezamos con la papilla de cereales sin gluten y cómo nos está yendo.

¿Qué me contáis vosotros de este tema? ¿Cómo empezasteis vosotros con la alimentación complementaria de vuestros bebés? ¿Primero fue la papilla de frutas, la papilla de cereales sin gluten o ninguna de las dos cosas? ¿Fue antes de los 6 meses o fue a los 6 meses?

¡Un abrazo!

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