La edad, la maternidad y la sociedad actual

No es ninguna sorpresa, en España las mujeres cada vez tienen su primer hijo a mayor edad. Periódicamente hay artículos sobre ello en muchísimos periódicos y se puede profundizar más en el tema si se buscan los datos del INE (Instituto Nacional de Estadísticas). En 2013, la media de edad para tener al primer hijo de las madres de nacionalidad española fue de 31 años (31,000706, exactamente :) ). Esta media baja hasta los 27,33 años para las madres de nacionalidad extranjera que han tenido a sus hijos en España. Para analizar un poco mejor los datos he pensado en hacer una tabla de la serie de datos de los que dispone el INE, que es desde el año 2002 hasta 2013, así como un gráfico representativo. Como veréis, está indicado por nacionalidad.

Tabla: edad de la maternidad en España de 2002 a 2013 (INE)

Gráfico: edad de la maternidad en España 2002 a 2013

Tabla y gráfico que muestran la evolución de la edad de maternidad en España desde el año 2002 hasta el año 2013, en función de la nacionalidad. La tendencia es la misma, si bien las madres de nacionalidad extranjera tienen a sus hijos casi 4 años antes. Elaboración propia. Fuente de datos: INE

 

De hecho, yo voy a tener mi primer hijo con 33 años cumplidos (nacerá en noviembre y yo los he cumplido en mayo), es decir, estoy muy por encima de la media de edad actual.

¿Cuál es el motivo de que yo haya tenido mi primer embarazo a esta edad? Podría decir que se trata de un asunto económico, pero no sería del todo cierto. Si nos ceñimos a la economía estrictamente, es decir, a tener capacidad para cuidad y alimentar a un hijo como corresponde, hubiésemos podido hacerlo muchísimo antes. Yo diría, más bien, que el motivo es la inestabilidad económica y laboral. No es lo mismo tener una mala economía que tener miedo a que nuestra economía no sea buena en el futuro. Aunque me voy ganando la vida, y por suerte mi pareja sí que tiene un puesto de trabajo fijo, no es este mi caso. Yo doy tumbos de un lado a otro realizando proyectos desde casa como autónoma en el mundo de la edición y de la educación. A fin de año he tenido unos ingresos medianamente aceptables (si olvidamos la cantidad de horas que he tenido que echarle y a cuánto me sale el mes) con los que podría mantener a mis hijos, pero es del todo imposible predecir si tendré esos mismo ingresos el año que viene. Así, ¿me he quedado embarazada porque de pronto he encontrado la deseada estabilidad laboral? ¿Es que ahora tengo un puesto de trabajo estupendamente remunerado y que me encanta realizar? Nada de esto, todo lo contrario. Ahora no tengo nada, estoy en el paro pero sin cobrar la prestación por desempleo porque como autónoma no he tenido acceso a ella (hay que pagar un plus mensual para poder cobrar la prestación que yo no he abonado por decisión propia). Y es ahora, en esta situación, cuando nos hemos lanzado a la piscina de tener un hijo. ¿Irresponsable por nuestra parte? No lo creo. Viendo lo visto, lo que teníamos que haber hecho era tenerlo mucho antes, ya que esperar es al fin y al cabo una tontería; la estabilidad puede no llegar nunca (como de hecho aún no ha llegado) y nosotros posponemos algo que deseamos con todas nuestras fuerzas, que es tener un hijo. No creo que sea igual tener un hijo con 27 años que tenerlo con 35, y menos si es el primer hijo y queremos tener más de uno.

Yo, desde luego, estoy totalmente desencantada con esta idea que nos meten en la infancia y durante la vida escolar de planificar nuestra vida al milímetro. Algo que está plagado de incertidumbre, de cambios, no puede ser planificado con esa profundidad, es imposible, hay que vivir cada día de nuestra vida y la vida dirá, solo sabremos lo que nos depara el futuro viviendo, no hay más.

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